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Baracoa: el paraíso recobrado

Baracoa

El pasado octubre, el paso del huracán Matthew por el Oriente cubano y en especial por la ciudad de Baracoa, la villa primada de Cuba, fue devastador, como reflejara la prensa por aquellos días.
Pero actualmente, la primera villa de la Isla, al igual que otros territorios del extremo oriental afectados por el fenómeno natural, ha recuperado paulatinamente su esplendor y tal vez aun tenga más, de acuerdo con la opinión alborozada de sus habitantes. Sin embargo, también queda mucho por hacer bajo los signos de la recuperación y la esperanza.
Pues sí, este enclave especial, cuyo entramado urbano fundara el Adelantado Diego Velázquez el 15 de agosto de 1511, ha sido por suerte recuperado para la vida cotidiana y para el turismo.
El humilde poblado de casas chatas, con predominio de techumbres de tejas, paredes de maderas y mampostería, recobró el colorido y hasta se diría que una prestancia mayor.
Plaza fuerte del turismo de naturaleza, histórico y cultural, santuario de la diversidad de la flora y fauna cubanas, Baracoa muestra otra vez para sus nativos y visitantes de paso el brillo de sus blasones, muy de tierra adentro, gracias al trabajo de sus hijos y de la solidaridad de sus connacionales y muchos pueblos hermanos del mundo.
Más del 85 por ciento de su relieve es montañoso, predominan las áreas boscosas siempre verdes y de tupido follaje, la afluencia de ríos caudalosos como el Toa. Crecen pródigamente plantaciones de cacao, café, cocoteros y árboles maderables. Fue tierra de asiento de cultura precolombina, cuyas huellas y algunos de sus genes, mezclados con los de europeos, asiáticos y africanos viven en personas del entorno. He ahí una de las peculiaridades que hacen distinta a Baracoa.
Sin duda, una de las joyas de mayor atractivo en el territorio oriental cubano.
El sistema de fortificaciones militares coloniales, si no imponente, al menos testimonio auténtico de su tiempo (siglos XVIII al XIX), figura entre las obras recuperadas. De sobra se reconoce su inmenso valor patrimonial.
Allí se muestran renacidos el ruerte La Punta, devenido en instalación turística a partir de 1978, la fortaleza de Seboruco de Santa Bárbara, actual Hotel El Castillo, y el fuerte Matachín, donde se ubica un Museo.
Un trabajo ingente de pintura, jardinería, cambio de mobiliario y equipos de climatización para elevar los estándares requirieron algunas de esas instalaciones, realizado con la cooperación de la Empresa de Servicios al Arte del Consejo de Administración Provincial de Holguín, la Inmobiliaria Almest, COPEXTEL y la Red de Ciudades Patrimoniales de Cuba.
Las serias afectaciones provocadas por el meteoro al ecoturismo se conjuraron y ya está nuevamente en marcha ese tipo de servicio con las excursiones por la Agencia de Viaje Ecotur a los senderos de Yurumí, El Yunque, Yara-Majayara y Parque Humboldt, entre otros.
Igualmente, a disposición de los vacacionistas prestan servicios todos los hoteles, las fincas Duaba y La Esperanza, así como Rancho Toa. Baracoa vuelve a ser la misma e incluso más.
Sus habitantes, generosos y hospitalarios como toda la gente de la Cuba profunda, esperan por los viajeros del mundo, para ponerlos en contacto con su cultura y tradiciones. Les adelantamos que la culinaria y las expresiones artísticas son diversas y muy autóctonas. No cabe duda, se irán de allí seducidos por las maravillas de esta tierra cubana, caribeña y tropical.

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