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Cañizarez Méndez y la escultura en el Vedado

Cañizarez Méndez y la escultura en el Vedado

Siempre es muy estimulante visitar, en pleno corazón del Vedado, una casa-taller que nos recibe con su ambiente bucólico y mítico, lleno de ensueños. Es ahí donde habita, crea y sueña el escultor Pánfilo C. Cañizarez Méndez (Sancti Spíritus, Cuba, 1934).

Aquí está rodeado por sus plantas, maderas, mármoles, su música y animales afectivos, como sus cotorras y perros. Es precisamente este ambiente el que lo lleva a regalarnos sus obras, las cuales nos atrapan desde que cruzamos la reja.

Son esculturas cargadas de elementos pictóricos, pues al iniciar sus estudios en la Escuela de San Alejandro, que concluyó después en la Escuela Nacional de Arte (ENA), matricula también pintura.

Pánfilo Cañizarez está muy seguro de lo que quiere expresar. Esa seguridad lo lleva a envolvernos con la magia de su obra, a trasladarnos a su mundo y nos hace, de inmediato, su cómplice, nos transporta, conscientemente, a que lo que hace es de una belleza y sinceridad tan grande que no cabe el facilismo ni la improvisación barata.

En sus obras, además de belleza, hay un pensamiento. A este escultor lo anima, en esencia, ese sentido de pertenencia activa a un entorno propio, que se desarrolla desprejuiciado y en permanente diálogo con el contexto universal.

Ha sido su camino escabroso, con vericuetos, escollos y contradicciones, que lo han enriquecido hasta encontrar, tanto en la reciedumbre de su autonomía como en su saludable expansión, una personalidad y un prestigio indiscutibles.

Graduado de escultura y pintura, hay que destacar que desde niño sus primeras inclinaciones fueron hacer figuras de madera, con cualquier instrumento que caía en sus manos, aunque durante todo este tiempo se ha mantenido pintando y es prolífera su obra pictórica.

En la obra de este importante escultor cubano, tanto abstracta como figurativa, se destaca la pureza de la línea y la elegancia y sobriedad de la forma, así como la belleza de las figuras en sus más mínimos detalles y su buen dominio del dibujo volumétrico.

En la mayoría de su obra está presente la talla en madera y mármol. Un ejemplo es El Árbol, obra ubicada en Cayo Largo, realizada con fines ecológicos, para la protección de las aves del lugar, pues uno de sus temas preferidos es la ecología.

Desde el punto de vista conceptual prevalece en la obra de Cañizarez Méndez esa armonía que da a las formas, en un justo equilibrio con respecto a su entorno.

Este activo escultor cubano se ha dedicado a la docencia por más de 35 años en la Escuela Nacional de Arte. También se destaca su labor de restauración de monumentos. Muy significativo es su trabajo en la restauración del cabaré Tropicana, así como la impronta dejada en la realización de complejos monumentarios en varias ciudades del país.

0bras de Cañizarez Méndez se encuentran en colecciones privadas y sociales en México, Italia, España, Alemania, Estados Unidos, Venezuela y otros países.

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