Usted está aquí
Inicio > Turismo > Hoteles cuatro estrellas en la urbe cubana de Camagüey

Hoteles cuatro estrellas en la urbe cubana de Camagüey

hoteles camaguey

Los hoteles Camino de Hierro, Santa María, La Avellaneda, El Marqués y La Sevillana son los primeros en ser categorizados de cuatro estrellas en la ciudad de Camagüey, urbe de la región centro-oriental de Cuba que atrae un creciente número de turistas.

Los establecimientos, acreditados con esa condición por el Ministerio de Turismo según la Norma Cubana 127, pertenecen a la cadena Cubanacan, y próximamente también recibirá esa categoría su hotel El Colonial, de más reciente apertura.

María Gema Suárez, especialista de calidad del complejo Camagüey, dijo a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) que la categorización constituye una ventaja competitiva y una gran fortaleza para esos hoteles, posicionados actualmente en los primeros lugares en la web de viajes Tripadvisor entre los alojamientos de esta urbe.

El grupo, apuntó la funcionaria, tiene un 96 por ciento de aceptación entre los visitantes, medido además con encuestas, libros del cliente y entrevistas a turoperadores.

Con estos estándares, añadió, los clientes se favorecen de una atención personalizada, recibimiento y check-in con cóctel de bienvenida, toda la información sobre el alojamiento y la vida cultural de la ciudad, así como ofertas gastronómicas de alta calidad, entre otros beneficios.

Los seis hoteles del complejo, con 74 habitaciones, están caracterizados con elementos que realzan la historia y tradiciones de la ciudad, lo cual les ha ganado la particularización en los mercados de mayor demanda del destino: Estados Unidos, Italia, Francia y Alemania.

Camagüey fue fundada en 1514 como Santa María del Puerto Príncipe, en la margen occidental de la bahía de Nuevitas. La villa se trasladó en 1528 a su presente ubicación mediterránea en zona de extensas sabanas, y en 1903 adoptó su nombre actual, tomado del cacicazgo indígena donde se asentó, Camagüebex.

Su progreso económico se vinculó a la ganadería, pero el auge de su desarrollo se produjo a partir del siglo XVIII con la producción azucarera.

Es ciudad de sobria arquitectura en la que se distinguen los techos de tejas rojas de las espaciosas edificaciones centenarias y los campanarios de las iglesias.

Los alfareros de diversos lugares de España que se establecieron en la localidad aprovecharon la arcilla abundante en la región para fabricar grandes tinajas que se colocaban en los patios coloniales para almacenar agua, por lo que también se le conoce como la Ciudad de los Tinajones.

Deja un comentario

Top
Main menu