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Imponderable: Cuba y España unidas por la danza

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En su temporada de septiembre y coincidiendo con el paso del huracán Irma por Cuba el coreógrafo español Goyo Montero estrenó con los bailarines de la compañía Acosta Danza su pieza Imponderable.

La coreografía, con textos de Silvio Rodríguez intervenidos con la música de Owen Belton, intenta mostrar una Cuba diferente a la que muestran las tarjetas postales, en el deseo de Montero de “hacer algo que representara a la Isla desde mi sensibilidad”, según declaró en entrevista con Más Cuba.

“Era importante para mí hacer algo honesto, verdadero e intentar alejarme de los clichés más habituales. Cuba es mucho más como lo es Silvio Rodríguez y su obra que fue el punto de inicio para decir en realidad que cómo vamos a explicar lo inexplicable o medir lo que no tiene medida”, añadió.

Cuenta Montero que esta obra surgió de un encargo de Carlos Acosta, el famoso bailarín cubano que tiene ahora su propia compañía, para hacer una creación para ese colectivo.

“Me dio libertad total, pero me pidió que hubiera una gran conexión con Cuba, con su espíritu”, explicó Montero.

“Cuba es un país que me ha marcado mucho. Tuve la suerte de graduarme aquí en la Escuela de Ballet y posteriormente crear una coreografía para el Ballet Nacional de Alicia Alonso, lo cual indica que no es un país que desconozca aunque, por supuesto, mi punto de vista es el de un extranjero”, afirmó.

Interrogado sobre la compañía Acosta Danza el coreógrafo español la definió como “un universo en sí”.

Hay, afirmó, muchísima diversidad y eso para un coreógrafo es muy interesante. “La filosofía de Carlos es que su compañía tiene que abarcar todos los estilos de la danza y eso hace a este grupo muy especial”.

La prensa y la crítica cubana han resaltado en Imponderable la banda sonora presidida por la obra de Silvio Rodríguez.

La voz de Silvio —publicó el periódico Granma a través del crítico Toni Piñera— declama sus creaciones y resulta un punto neurálgico vestido de poeta y no de cantante que dice sus hermosas obras.

Añade Piñera que la energía de los disímiles bailarines de Acosta Danza aportan la otra parte, a partir de los pasos que Montero esculpe y que ellos se apropian para hacernos sentir en un universo extraño, escuchando a Silvio desde otra dimensión, como magia de lo imponderable.

Goyo Montero confesó a Más Cuba que la idea de hacer algo con Silvio estuvo ahí, desde el principio. “Pero yo quería algo más que utilizar sus canciones”.

Nos cuenta que gracias al contacto que tiene Carlos (Acosta) con él, accedió a grabar su declamación de algunas de sus canciones y eso fue esencial para desnudar su poesía y revisitarla, pero aislando todavía más los elementos filosóficos del texto.

Estos, rodeados de la composición de Owen Belton que lo aparta de cualquier momento o lugar y le da interioridad e inmediatez.

¿Por qué Imponderable? Montero responde que con este vocablo intentó hablar de algo indefinible, como medir el alma humana.

“En Imponderable hay pérdida y decepción, pero también rabia y ¿por qué no? la sensación de que hay que intentarlo hasta el último momento. De que hay que morder fuerte e intentar sacar algo de este desvarío que es la vida”, argumentó.

“En Imponderable creo que he intentado dejarme ir y crear ese momento mágico en el que te comunicas con algo que no puedes explicar”, concluyó.

El crítico Yuris Nórido expresó en el periódico Trabajadores que en esta obra “hay una carga emocional que compartirán los que conocen la creación de Silvio. Pero, indica, el planteamiento es dinámico: alternan ambientes disímiles, de marcada —pero por instantes ardua— plasticidad.

Opina Nórido que “la iluminación, la música, el diseño espacial, la línea del movimiento… todo deviene entramado sólido, que evita lugares comunes y folclorismos trasnochados.

En definitiva público y crítica cubana han acogido con entusiasmo esta coreografía que, a pesar de haber sido hecha por un español, ha sabido captar las esencias de Cuba de una manera singular.

Goyo Montero se prepara ahora para terminar una pieza para el Ballet de Nuremberg que está basada en la obra de Alberto Durero y que tendrá su estreno en diciembre.

También está inmerso en un proyecto con la gran bailarina Diana Vishneva y el Ballet de Perm, que se estrena en noviembre en Moscú y en San Petersburgo y, por último, viajará al Holland Festival en La Haya, en enero.

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