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Un archipiélago y dos ciénagas

ciénagas

Cuba tiene dos humedales significativos, las ciénagas de Lanier y de Zapata, que actualmente no solo reciben la atención de los científicos, sino también de los turistas.

La primera se encuentra en la Isla de la Juventud, y la segunda en la provincia de Matanzas, ambas en el occidente del país.

 

Cocodrilos y turistas

 

Cada día son más los viajeros que visitan el criadero de cocodrilos de la Isla de la Juventud, un área de exotismo turístico muy especial en los mares suroccidentales de Cuba.

Se trata de reptiles conocidos por sus bruscos movimientos y que pueden correrpor tierra a más de 80 kilómetros por hora, nadar también a gran velocidad y golpear a cualquier ser humano rápidamente.

Cabría entonces preguntarse ¿qué hay de turístico en “departir” con estos monstruos?

Pues parece que, pese a tales peligros, los cocodrilos tienen mucho que ver con unas buenas vacaciones, pues los criaderos de Lanier y Zapata son muy visitados.

Acompañados por criadores, la aventura de los excursionistas comienza por una explicación y termina por la posibilidad, solo para los más osados, de sostener en sus manos a un cocodrilito o sentarse sobre uno adulto.

En el criadero de Lanier, con 33 años de creado, trabajan 21 personas para atender a los saurios, 80 de ellos en el área de cautiverio, entre los cuales figuran 27 hembras y siete machos para reproducción, sobre todo de la especie Crocodylus rhombifer, endémica de Cuba.

La captura indiscriminada por su piel, colmillos y carne disminuyó su presencia, y, desde los años de 1960 se gestiona un plan de recría y cuidado, para lo cual se trajeron pies de cría de Matanzas para liberarlos en el medio.

Pequeños animalitos de todas las edades se pueden apreciar en el lugar, pues los cuidadores van a la ciénaga y rescatan los huevos del carbón y la turba a los 85 o 90 días de puestos, para protegerlos. Entonces, los ubican en unas especies de “semilleros” con turba, de manera rectangular, donde los observan hasta su salida del cascarón.

Luego pasan por distintas pocetas hasta que están listos para ir a los cuartones en su medio natural. Muchos de ellos son liberados luego a ciénaga abierta, con un cuidado extremo por parte de los veterinarios, para marcarlos y reconocerlos después.

Un día común de los cuidadores consiste en mantener los corrales limpios, reparar cercas, observar los saurios durante todo el tiempo para que no se peleen, especialmente las hembras viejas con machos, pues las contiendas son cruentas y a muerte.

Son alimentados con pescado de la zona, como el sábalo, o carne de reces con problemas para la distribución humana. De esa manera el C. rhombifer llega a tener 400 libras de peso y alrededor de 3,5 metros de largo.

Existen en el lugar otras especies como el C. acutus (americano), que es emigrante y llega hasta cuatro metros de largo, y el llamado babilla, que es el más chico.

 

Ciénaga de Zapata, humedal y belleza

 

Uno de los lugares más interesantes de Cuba lo constituye la ciénaga de Zapata, considerada el mayor humedal del Caribe insular, con 300 000 hectáreas; está cubierta por bosques en alrededor del 56 por ciento, y se calcula que su rica biodiversidad incluye unas 109 formas de la fauna, con 12 especies de mamíferos, 160 de aves, 31 de reptiles y gran variedad de anfibios e invertebrados.

Por todos estos tesoros fue declarada Reserva de la Biosfera, y es un verdadero paraíso para un viajero exigente, para quienes desean obtener fotografías memorables o para un descanso activo perfecto.

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