Usted está aquí
Inicio > Cultura > La música electroacústica en Cuba: mucho antes que los Beatles

La música electroacústica en Cuba: mucho antes que los Beatles

música electroacústica

Muchos antes de que los Beatles asombraran al mundo con la introducción de la electrónica en la música de su álbum Sgt. Pepper´s Lonely Heart Club Band, ya en Cuba se experimentaba con el género que hoy es parte importante del legado contemporáneo.

Fundado en 1979 por iniciativa del maestro Juan Blanco y con la colaboración del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, surgió el Taller ICAP que en 1990, bajo el nombre de Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, fue incorporado al Ministerio de Cultura.

Desde entonces es dirigido por Enmanuel Blanco, hijo de su fundador, a quien Más Cuba se acerca hoy en exclusiva para sus lectores con la intención de conocer más sobre un aspecto de la vida cultural cubana que no ha sido demasiado promocionado.

 

¿Qué es el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica?

El Laboratorio Nacional de Música Electroacústica (LNME), fundado por el maestro Juan Blanco en 1979, es un centro de creación musical electroacústica con el empleo de tecnologías aplicadas a la música. Es el principal promotor de esta música en el país con una plataforma de eventos, temporadas de conciertos y colaboraciones con los medios. Es un formador y capacitador a través de cursos, talleres y clases magistrales dirigidas a estudiantes, profesionales de la música y otros interesados en estas formas de expresión musical. En él radica la Federación Cubana de Música Electroacústica del Consejo Internacional de la Música Electroacústica del Consejo Internacional de la Música de la Unesco (CIME/CIM). Es parte del conjunto de instituciones musicales del Instituto Cubano de la Música, del Ministerio de Cultura. Posee un Proyecto Artístico dirigido por el maestro Juan Piñera e integrado por personalidades y especialistas de la música electroacústica y electrónica.

 

Háblenos un poco de la introducción de la música electrónica en Cuba y el papel que en este sentido desempeñó Juan Blanco.

En 1961 Juan Blanco compone Música para Danza, primera obra electroacústica cubana partiendo de la labor realizada por quien, por el propio Blanco, es considerado el precursor de la música electroacústica cubana: el escritor Alejo Carpentier, quien desde los primeros días del triunfo revolucionario estaba interesado en que nuestro país fuera parte de las vanguardias musicales que se vivían por aquellos años. Es importante mencionar el apoyo que recibió del ingeniero Medardo Montero. En el estudio de Radio Progreso y con equipos propios da inicio a su amplio catálogo de obras y a una intensa labor promocional y de formación. Con una muy rica década de los 60 y junto a la vanguardia musical cubana, integrada además por los maestros Leo Brouwer, Carlos Fariñas y el director orquestal Manuel Duchesne Cuzán, a partir del primer concierto público realizado en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) el 5 de febrero de 1964 se estrenan obras suyas para electroacústica y electroacústica con diferentes formatos instrumentales incluyendo la Orquesta Sinfónica. Con la creación por elICAP de lo que es hoy el LNME, Blanco posibilitó que numerosos compositores, algunos de los cuales ya venían trabajando la electroacústica desde antes, estudiantes del Instituto Superior de Arte, entre otros, se interesaran por estos medios de creación y contaran con las herramientas necesarias para desarrollar este arte musical. En 1981 da inicio al reconocido Festival Internacional de Música Electroacústica “Primavera en Varadero”, posteriormente “Primavera en La Habana”, desde donde se dio a conocer internacionalmente la música electroacústica cubana y el que permitió a nuestros compositores entrar en contacto con el arte de los más reconocidos creadores a nivel mundial, permitiendo además su participación en concursos donde se obtuvieron importantes reconocimientos. Su influencia fue decisiva en el posterior desarrollo de la música electrónica cubana, que tiene sus inicios a finales de los 90.

 

¿Cómo ve el estado de la música electrónica en Cuba respecto al resto del mundo?

Sin el apoyo de las instituciones culturales que representan al Estado en la política cultural cubana todo lo mencionado anteriormente hubiese sido imposible de alcanzar. No es desconocido lo costosas que sobre todo en aquellos años eran las tecnologías dedicadas a la música y al sonido. Para un país que aún sufre un bloqueo económico y con una pobre economía, disponer de un laboratorio con recursos asequibles a todos los artistas es la muestra clara del interés que se presta al desarrollo cultural. La realización de un Festival Internacional y de los recursos para la organización desde conciertos por todo el país y hasta cursos gratuitos eran logros que los compositores latinoamericanos en muchos casos no disponían. En 1989 el maestro Carlos Fariñas crea un Estudio Docente en el Instituto Superior de Arte dirigido a los estudiantes de composición de la Facultad de Música, actualmente Estudio Carlos Fariñas de Arte Electroacústico Musical (ECFAEM).

 

¿Se ocupa también el Laboratorio de la música popular?

Desde su creación en 1979 como Taller ICAP de Música Electroacústica (TIME), a partir de 1990 LNME en su concepción siempre estuvo el apoyo a todas las formas de expresión musical con el uso de tecnologías, eso incluye por supuesto a las expresiones más populares. El LNME fue pionero en lo que hoy se conoce como arte interdisciplinario y en él trabajaron y colaboraron muchos de los más reconocidos artistas plásticos, escritores, artistas danzarios, del teatro, del arte circense, de variedades, de las artes visuales, de la iluminación, entre otros. Desde 2004 incluye en su labor la atención de los diferentes géneros y artistas (DJs productores) de la música electrónica con un catálogo profesional que desde 2011 representa a los más importantes DJs del país.

 

¿Quiénes son actualmente los principales compositores de música electroacústica en Cuba?

Residiendo en Cuba y en otras partes del mundo son numerosos los creadores en activo de nuestra música electroacústica, destacándose entre otros los maestros Juan Piñera, Jesús Ortega, Roberto Valera, Edesio Alejandro, entre quienes representan otras generaciones como Fernando Rodríguez, Ileana Pérez, Ailem Carvajal, Wilma Alba Cal, René Rodríguez, Mónica O’Reilly e Irina Escalante. En la música electrónica son numerosos los cultores a mencionar, pero cabe destacar entre ellos a Wichy D’ Vedado, Kike Wolf, Nacional Electrónica, D’Joy de Cuba, Iván Lejardi, DJ Reitt, Electrozona y ADroiD.

 

¿Están los jóvenes cubanos interesados por esta manifestación musical?

La música electrónica como en todo el mundo es del gusto de los jóvenes. Existe un público numeroso e interesado y son muchos aquellos que aspiran a formarse como DJs y DJs productores. La música electroacústica siempre ha estado más vinculada al mundo académico y desde ese entorno continúan surgiendo nuevos creadores.

 

¿Cómo ve el futuro de la música electroacústica en las tendencias musicales contemporáneas?

La electroacústica en su desarrollo, además del trabajo con instrumentos convencionales se apoya cada vez más de la interdisciplinaridad en las artes, lo que le permite aún mucho terreno por explorar. La música popular busca cada vez más una fusión de géneros y la electrónica es parte de ello. Ambas formas de expresión musical en base a recursos tecnológicos tiene aún mucho camino por recorrer, estilos y tendencias por crear.

 

¿En qué trabaja actualmente el Laboratorio?

Actualmente estamos trabajando en la reanudación del Festival “Primavera en La Habana” para el 2019, que desde 2010 no realiza otra edición, con motivo de celebrarse ese año el centenario del maestro Juan Blanco, la colaboración en un nuevo Festival de Electrónica y Fusión que tendría lugar en La Habana en septiembre próximo, otros proyectos dentro de la música electrónica, la realización de nuestra Temporada de Conciertos y la colaboración con la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la creación y desarrollo de espacios para la música electrónica en otras provincias de la Isla, entre muchas otras ideas.

Deja un comentario

Top
Main menu