Usted está aquí
Inicio > Cultura > Leonardo Padura visto por los otros

Leonardo Padura visto por los otros

padura

El primer libro que estudia la obra del escritor cubano Leonardo Padura, recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Letras, se presentó en La Habana en lo que fue la primera aparición pública en su país del autor de El hombre que amaba a los perros después de recoger el galardón en Oviedo.

La obra, titulada de Los rostros Padura, recoge ensayos de quince críticos y escritores cubanos que se refieren a la vida y a la obra de un autor que considera a la lengua española una de sus tres patrias. Las dos otras son: Cuba y su trabajo.

Prologado por Francisco López Sacha, Los rostros de Padura (publicado bajo el sello Extramuros) contiene también un texto del creador de la tetralogía Las cuatro estaciones que, bajo el título de “El soplo divino: crear un personaje”, es una confesión sobre cómo el reconocido escritor cubano se decidió por el género policiaco y en qué circunstancias íntimas y de contexto surgió el personaje de Mario Conde.

En una conversación informal durante el acto de presentación del libro, Padura me confesó que debe a España su reconocimiento internacional desde que en 1995 le fue otorgado el Premio Café Gijón a su novela Máscaras.

Después vino su relación profesional y humana con Beatriz de Moura y la editorial Tusquets, que lo dio a conocer internacionalmente y que hasta hoy ha publicado cada una de sus obras.

Estos agradecimientos a la patria que le dio también su doble ciudadanía (cubana y española) formaron parte del bello discurso que pronunció en la ceremonia de entrega del Princesa de Asturias, a la que acudió portando en sus manos una pelota de béisbol.

A su llegada a La Habana, Padura tuvo la sorpresa de que su última novela, Herejes, había sido también merecedora del Premio de la Crítica 2014.

Según reza la pequeña nota de contracubierta de Los rostros de Padura este libro toca desde los diversos prismas y desde las ópticas de varios críticos y escritores el trabajo creativo del autor que recibe un necesario reconocimiento hasta ahora solo expresado en los múltiples premios recibidos en Cuba y en el extranjero.

Francisco López Sacha, en su brillante prólogo afirma: “ahora creo entender por mí mismo el entusiasmo que la obra de Padura despierta en los lectores y el compromiso y el nivel de exigencia que esto representa para su autor”.

El libro contiene también una cronología de la obra de Padura desde 1980 hasta 2015, así como también una iconografía apoyada en el archivo fotográfico del escritor.

Especialmente interesante resulta el texto “El soplo divino: crear un personaje”, donde el creador de Mario Conde confiesa que él es una especie de alter ego a través del cual reflexiona sobre sí mismo y su visión de la Cuba que le tocó vivir.

“Esa capacidad del personaje de vivir y reflexionar junto a mí resulta, pienso, lo que lo mantiene y lo mantendrá literariamente activo (o vivo, si lo vemos como una persona”.

En estos momentos se dan los toques finales en España a una serie televisiva y una película basadas en la tetralogía novelística que Padura denominó Las Cuatro Estaciones y de la cual, me dijo, se siente muy satisfecho con lo que pudo parcialmente apreciar.

 

En definitiva parece ser un año muy fructífero para un autor que se define como un empecinado, un arduo trabajador a quien escribir le cuesta, pero cuyos resultados no pueden ser más halagüeños.

Deja un comentario

Top
Main menu