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Primera conversación telefónica en lengua española.

placa conmemorativa

El 2 de noviembre de 1877 se verificó en Cuba la primera conversación telefónica de hispanohablantes de que se tiene noticias. El acontecimiento, de significativa trascendencia para todos aquellos que nos comunicamos en la lengua de Cervantes, tuvo lugar hace138 años en una casa ubicada en una céntrica arteria capitalina de la antigua Habana, hoy la conocida Habana Vieja, distinguida como Patrimonio de la Humanidad.

Los dispositivos que transmitieron aquellas primeras señales acústicas por medio de electricidad se habían colocado en el edificio que ocupaba el cuartelillo del Cuerpo de Bomberos de Comercio de La Habana, de la calle San Ignacio, y en una vivienda particular localizada en Amargura número 24 —hoy se señaliza el inmueble con el número 110—, propiedad del negociante Juan J. Musset, quien además se desempeñaba por aquellos tiempos como bombero voluntario.

Como testigos de aquella primera novedosísima trasmisión, —que ya había tenido el 31 de octubre una prueba a manera de ensayo— se encontraban representantes de la prensa y varias instituciones y personalidades del gobierno insular, particularmente, miembros de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, cuya sede se encontraba a muy pocos pasos del lugar, y tenía entre sus funciones corporativas la de recomendar la factibilidad de los nuevos inventos cuyos dueños o patrocinadores solicitaran su introducción en el país.

La telefonía, ese nuevo invento que tenía en Cuba antecedentes desde 1849 cuando el italiano Antonio Meucci, empleando baterías Bunsen en su taller del teatro Tacón en La Habana, lograba con sus experimentos transmitir la voz humana, había sido todo un suceso a partir de 1876, cuando Alexander Graham Bell, presentaba públicamente en la llamada Exposición del Centenario en Filadelfia, Pensilvania, que era posible difundir a distancia la palabra y otros sonidos.

La noticia del éxito de las pruebas telefónicas realizadas en la Isla repercutió en la Madre Patria. Pronto la dirección de telégrafo de Madrid solicitó que le hicieran llegar desde La Habana aquellos maravillosos aparatos. Unos días después, el 16 de diciembre de 1877, Barcelona se coinvertía en la primera ciudad española que presentó este singular adelanto tecnológico.

Madrid se sumó a los ensayos el 2 de enero del siguiente año; y el 18 de enero, el día en que el rey Alfonso XII contrajo matrimonio con su prima Mercedes de Orleans —después la reina María de las Mercedes—, las Cámaras Reales del Palacio de Aranjuez y el Palacio Real de Madrid se enlazaban en una singular y simbólica comunicación, con la cual también se festejaba el advenimiento de la nueva pareja.

El comerciante Enrique B. Hamel fue, en 1879, el hombre de negocios que importó tempranamente para Cuba los primeros dispositivos telefónicos fabricados por una compañía estadounidense denominada Tropical American Telephone; así como el empresario Eduardo Dalmau fue el agente exclusivo que comenzó a entrar y distribuir en la Isla los aparatos telefónicos fabricados por la ya, para ese mismo año de 1879, importantísima compañía de Alexander Graham Bell.

 

Juan J. Musset, el primer hombre que en Cuba dejó oír su voz, en español, a través de los hilos telefónicos, falleció en La Habana el 17 de mayo de 1890, en un devastador siniestro que causó muchas pérdidas humanas y materiales. Al morir llevaba los grados de teniente coronel del Cuerpo de Bomberos del Comercio de La Habana. En su casa, lugar desde donde se efectuó aquella histórica comunicación, una placa conmemorativa refrenda y recuerda en el presente y para la posteridad este acontecimiento.

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