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Yaíma Sáez: hay todavía una canción

yaima

Deportista, escritora y una de las pocas contraltos existentes en Cuba, comenzó su carrera artística profesional en 2006 en el habanero club nocturno El gato tuerto, donde permaneció cinco años.

Yaíma Sáez Bejarano es una mujer temperamental, sobria en su vestir y certera en su proyección verbal. Licenciada en Cultura Física, nunca imaginó que sus excepcionales cualidades vocales la conducirían por un camino bien distinto al que tenía pensado.

“Siempre me gustó la historia, la psicología era mi mundo, pero en 2002 el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso convocó a un concurso de cuentos; decidí presentarme y fui la única ganadora en Camagüey. El premio consistía en viajar a la capital una semana cada tres meses, a recibir un curso, y pude conocer a intelectuales de todo el país. Al final del semestre se hizo una fiesta, y cantamos todos. Fue cuando el profesor Eduardo Heras León (Premio Nacional de Literatura 2014) se me acercó y me dijo: ‛Chica, tu voz me recuerda a Elena Burke’”.

De vuelta a la universidad y próxima a concluir sus estudios, la joven balonmanista se inscribió en un coro, animada por varios compañeros, y cuál no sería su sorpresa cuando la profesora le preguntó de dónde había sacado su voz.

“Pensé que lo había hecho mal pero sucedió lo contrario y me dijeron que quedaría como solista. Caí en pánico y entonces empezó un trabajo de convencimiento para cantar sola en un escenario”, contó la intérprete a Más Cuba.

Ya como profesora universitaria, en 2004, participó en el Festival de Aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria (aún después de graduado, el alumno puede seguir concursando). Junto con el trovador Adrián Berazaín mereció el primer lugar de ese año y, a escondidas de su familia, se inscribió luego en un concurso de canciones. Tras su clasificación para la ronda anual, le pidió a su madre que fuera al teatro.

“Me contaron que hubo lágrimas; ¡qué se iba a imaginar ella, viéndome cantar frente al público! Yo cantaba en casa como cualquiera, a la hora del baño, y de pronto verme allí con un premio, fue una sorpresa. Aquel trofeo me dio la posibilidad de presentarme en el Festival Boleros de Oro, en Camagüey, y me propusieron actuar en la capital, en 2005”.

Para Yaíma, enseguida aparecieron las ofertas. El director del espectáculo de Tropicana, Tomás Morales, la pidió para su espectáculo; otro tanto sucedió en El gato tuerto.

“Aquellas propuestas me hicieron reflexionar. Tantas voces no podían estar equivocadas y fue cuando decidí tomar en serio la canción para dedicarme a ella”.

Surgieron entonces los contratiempos. Tendría que mudarse a La Habana y cambiar, de manera drástica, su forma de vida. Para colmo no poseía estudios musicales, no disponía de un aval, y los catálogos en las empresas artísticas estaban cerrados.

“Fue Luis Carbonell quien hizo una llamada para defender mi propuesta. Gracias a aquella llamada me inscribieron en el catálogo artístico como caso excepcional y comencé a trabajar en El gato tuerto”.

Desde entonces surgieron diversas ofertas de trabajo, nacionales e internacionales. En calidad de directora de espectáculo, estuvo siete meses en el piano-bar Sabor Habana de la ciudad de León (Guanajuato, México 2010). La coreógrafa y bailarina Lizt Alfonso la invitó al espectáculo Amigas en el teatro Carlos Marx, en abril de 2012, con el que realizó una gira nacional y presentaciones en el Reino de Bahréin, en 2013. Ese año también participó en el Festival Internacional de Boleros de Pereira (Colombia), y acompañó a la compañía de Lizt Alfonso por Bélgica y Holanda con el espectáculo ¡Cuba vibra!

Entre los hitos de su meteórica carrera artística destaca el concierto Joyas del tiempo, en diciembre de 2013, con la repertorización de Luis Carbonell; la dirección artística de Lizt Alfonso y la realización audiovisual de Léster Hamlet.

Este 2015 ha sido intenso para la artista. En febrero realizó una gira por Canadá con el espectáculo Amigas, de la compañía Lizt Alfonso. También participó en la banda sonora compuesta por Rembert Egües para el filme Bailando con Margot, de próxima aparición. El público y la crítica especializada elogiaron sus presentaciones (acompañada por su agrupación) en el Festival Panamanía, colateral a los XVI Juegos Panamericanos en Toronto, Canadá, donde interpretó también el tema compuesto por César (Pupy) Pedroso que identificó a la delegación cubana en ese evento.

A mediados de año realizó exitosas presentaciones como solista en la ciudad de Cali, Colombia.

Actualmente prepara dos conciertos, el 27 y 28 de noviembre, en el teatro del Museo Nacional de Bellas Artes. Bajo el título de Identidad, servirá para promover el disco homónimo que produce el sello Bis Music con temas de reconocidos autores como Pablo Milanés, Ernesto Lecuona, David Álvarez, Donato Poveda, Silvio Rodríguez y Orlando de la Rosa.

“Prefiero la canción que me haga sentir, aunque eso no significa cantar siempre temas temperamentales. En síntesis, me gusta la canción que me obligue a desarrollarme como intérprete”.

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