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Fútbol cubano: historia, actualidad y perspectivas

Por José Francisco Reinoso Zayas*

Más de cien años de vida convierten al fútbol cubano en protagonista de acontecimientos en esa centuria del deporte en la nación, matizado actualmente por gran aceptación en la población, interrogantes en torno al futuro y la potencialidad para su desarrollo.

Impresiona a naturales y visitantes el conocimiento e identificación de niños, jóvenes y mayores con Messi, Ronaldo, Mbappe; los entrenadores Zidane, Mourinho, Tite, Anchelotti, por solo citar algunos, y clubes y selecciones como Barcelona, Real Madrid, Bayer, Juventus y Manchester City, y Alemania, Brasil, España, Italia, Croacia y muchas otras.

Tal realidad no constituye un hecho nuevo porque desde el inicio de su práctica oficial a partir del 11 de diciembre de 1911, el fútbol conquistó paulatinamente el interés de los ciudadanos gracias a la influencia de españoles radicados en distintas localidades del país y de ingleses, no obstante la acción primaria de cubanos que estudiaron en Europa.

Ya en 1930, Cuba logra su primer éxito internacional al imponerse en el torneo de fútbol de la segunda edición de los entonces denominados Juegos Centroamericanos, efectuados en La Habana, tras concluir invicta frente a los equipos de Costa Rica, Honduras, Jamaica, El Salvador y Guatemala, que estaban integrados por jugadores de alto nivel.

Pero unos años después, el fútbol cubano alcanza mayor trascendencia al ser el primero del Caribe en participar en una Copa de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), en Francia-1938, donde empata a dos y le gana 2-1 a la poderosa selección de Rumanía, para concluir entre los ochos primeros lugares, después de caer por goleada 0-8 ante Suecia.

Vale decir que entre 1948 y 1953 se efectuó aquí una Liga Profesional, en la que intervinieron también jugadores de España, Argentina, Haití, Costa Rica, Guatemala, Perú y Panamá.

En esa época vinieron al país clubes como el Botafogo, de Brasil; el New York Americans, de Estados Unidos; Atlético de Madrid, Real Madrid y Real Sporting Gijón, de España; el Deportivo Cali y los Millonarios, de Colombia; el España, León y Veracruz, de México, y el Sport Boys, de Perú.

Esos equipos ganaron y perdieron en Cuba, al igual que el Nacional de Uruguay, que en 1927, con varios monarcas olímpicos de París-1924, sucumbió en el debut 2-4 ante Juventud Asturiana y se impuso después 4-1 y 8-0 a los onces del Real Iberia e Hispanoamérica, respectivamente.

 

Otros éxitos y proyectos

 

A principios de la década de los 60 del siglo XX, los cambios sociales y políticos de la Revolución en el poder trajeron consigo novedades en el quehacer deportivo en la Isla.

Cuatro títulos y cuatro medallas de bronce en Centroamericanos y del Caribe, un subcampeonato y dos galardones bronceados en Juegos Panamericanos, una corona en la Copa Caribe, varias participaciones en Copa de Oro, (principal evento para las selecciones nacionales), dos en Olimpiadas y tres en Mundiales con límites de edad: dos Sub 17 y uno Sub 20, constituyen los fundamentales logros del fútbol once entre 1959 y 2018.

Pese a los limitados éxitos en comparación con la mayoría de los deportes en Cuba, el fútbol posee hoy alta aceptación por la influencia de la difusión de partidos de las principales ligas de Europa en la televisión y medios escritos y radiales.

Ademas, cuenta la Asociación de Fútbol de Cuba (AFC) con el respaldo financiero de la FIFA, para una colaboración a largo plazo de la Confederación Brasileña de este deporte, así como el apoyo oficial del afamado club colchonero Atlético de Madrid y la asistencia técnica para infantiles del club holandés Feyenoord y del Real Madrid.

¿Podrá el fútbol cubano en las condiciones actuales alcanzar la mayoría de edad en el país; estará en condiciones de estabilizar sus resultados de manera estable; ocupará nuevamente posiciones de privilegio en la región; retornará a Juegos Olímpicos y mundiales por categoría?, son entre muchas las incógnitas que prevalecen.

Las respuestas se encuentran en el trabajo diario; la realización de competencias de larga duración para los niños en la base y los objetivos de dar a conocer los fundamentos del juego, arraigar el amor a la camiseta y la defensa de los colores del barrio.

Asimismo, se necesita mejorar la infraestructura de las instalaciones, contar con un Liga Nacional Elite que brinde espectáculo por su organización y colorido, desarrollar el arbitraje para dar respuesta a las necesidades competitivas, favorecer la comunicación sistemática respetando la diversidad de ideas y perfeccionar el método para determinar las preselecciones nacionales pues en el país hay mucho talento que puede propiciar el crecimiento y desarrollo de la disciplina.

Tales son los retos a acometer por el fútbol cubano.

 

*El autor fue portero de la selección nacional y presidente de la Asociación de Fútbol de Cuba.

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