Ron ligero cubano, historia y particularidades

El ron ligero cubano, al decir de muchos entre los mejores acompañantes de momentos memorables, tiene historia y particularidades que lo hacen sobresalir en el mundo de las buenas bebidas.

Ron ligero cubano

El Embajador de Marca de Havana Club International S.A., Alfredo Guerra, comenta en el sitio digital de la empresa pormenores de la bebida que forma parte de la identidad y la cultura nacional, con saberes de su elaboración que se han transmitido de generación en generación.

El ron ligero cubano se fabrica con materias primas autóctonas, obtenidas exclusivamente de la caña de azúcar, bajo la premisa de mantener los valores esenciales de la tradición ronera nacional, que excluye el empleo de artificios en el proceso de añejamiento, así como la modificación de aromas y sabores.

Aunque a Cuba llegó después que se produjera en otras islas del Caribe, como Barbados, Jamaica, Guyana y Martinica, el ron se afirmó aquí como un clásico moderno, según señala Alfredo Guerra.

A mediados de 1800, Cuba, que ya contaba con una de las industrias azucareras más avanzadas, adoptó una nueva tecnología para la destilación: la columna de destilación continua, lo que permitió a los productores nacionales “crear un nuevo estilo de ron, más ligero, más suave, más delicado, menos agresivo al paladar, más refinado…”.

Los cubanos también fueron pioneros en el uso de la filtración con carbón activado, a fin de eliminar impurezas en los siropes de la caña, que había sido desarrollada a principios del siglo y perfeccionada por el francés Charles Derosne, quien personalmente viajó a Cuba para la instalación de su filtro en varias plantaciones. Posteriormente, este método fue también aplicado a la filtración del destilado, lo que permitió eliminar impurezas y aromas indeseados.

No todas las innovaciones provinieron del extranjero: el maestro Pedro Diago fue uno de los primeros en intentar el añejamiento del ron bajo tierra, en recipientes de barro, aunque tuvo algunas dificultades en el control de bacterias, y posteriormente se importaron barriles para efectuar el proceso de añejamiento, lo que permitió el surgimiento de nuevos estilos en el ron cubano.

Este país devino cuna de cocteles famosos, como el mojito y el daiquirí, a los cuales el ron ligero nacional aporta la frescura y suavidad que lo distinguen, y que permiten el balance en una bebida en la que todos los ingredientes están expuestos.

Hoy, este estilo del ron ligero cubano puede apreciarse en todos los productos de Havana Club, asegura el experto, y cita en ese sentido “su carácter suave y sedoso, aun cuando han pasado varios años en barricas; sus peculiares notas sensoriales y su sublime buqué…”.

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