Cuba despide con emoción a Rosita Fornés

Con aplausos, ¡bravos! y rosas despidió el pueblo cubano a una de las más queridas figuras de la cultura nacional, Rosita Fornés, sepultada este martes 16 de junio en el panteón familiar del habanero Cementerio de Colón.

rosita fornés

Las honras fúnebres de la artista tuvieron lugar en el histórico Teatro Martí en el cual, durante décadas, protagonizó numerosas zarzuelas, operetas y espectáculos de otros géneros, y a donde llegó hoy público de todas las generaciones para despedir a la Rosa de Cuba.

Allí llegaron numerosas ofrendas florales, entre ellas del general de ejército Rául Castro, y del presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y junto a su féretro hicieron guardia de honor el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), Luis Morlote, amigos y colegas, y sus familiares.

Muy emocionada, su hija Rosa María Medel agradeció las muestras de cariño y admiración hacia la artista. “Mi madre, dijo, tocó maravillosamente la sinfonía de la vida y pasó a la eternidad”.

Su talento, su versatilidad en el arte, su belleza y, sobre todo su grandeza humana, fueron profusamente elogiadas por quienes compartieron trabajo y momentos de la vida con la vedette, que sobresalió también, apuntaron, por su modestia, su sencillez, su amabilidad.

El historiador de La Habana, Eusebio Leal, destacó “su carácter, su bondad, en medio de una personalidad tan fuerte, tan querida por todas las generaciones, por todos los sectores de la sociedad”.

A su juicio, Rosita Fornés “va a quedar en la memoria del pueblo cubano, que le rinde tributo además a una gran cubana, que quiso a su patria entrañablemente, que no la dejó nunca, que siempre tuvo su corazón puesto en ella”.

El presidente de honor de la Uneac, Miguel Barnet, la consideró paradigma de la cultura cubana, artista extraordinaria, integral, que tocó todos los géneros, y un modelo a seguir.

Aun en medio de la emergencia sanitaria por la covid-19, y respetando las medidas de salud, la población despidió con emoción a la Fornés, cuyo cortejo fúnebre fue saludado a su paso por las avenidas de Prado, Malecón y 23 hasta la necrópolis, donde tuvo lugar una ceremonia privada.

Su pueblo, además, le tributará una gran ovación -como la que recibía en cada una de sus actuaciones- a las nueve de la noche de hoy, en coincidencia con el reconocimiento cotidiano a los trabajadores de la salud.

Rosalía Palet Bonavia, su verdadero nombre, nació el 11 de febrero de 1923, en Nueva York, de padres españoles.

Fallecida el 10 de junio, sus restos llegaron a La Habana el día 15, procedentes de Estados Unidos, en cumplimiento de su última voluntad de descansar en Cuba.

 

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